Los mayas

¿Por qué los mayas no desaparecieron?

Antes de empezar con esta explicación teórica, debo aclarar mi afirmación de que “los mayas no desaparecieron.” Cuando digo esto, quiero decir que como grupo étnico, y no como civilización, los mayas perviven.

Parece una sentencia obvia para todos los lectores, pero no lo es. Conozco a gente que cree que los mayas corrieron la misma suerte que los aztecas y los incas, su casi total aniquilación como etnia.

No es así. La cultura maya no sólo sobrevivió a la conquista, sino que, después de un duro periodo, progresa y se expande. Eso sí, ahora integrada dentro de los países que la acogen. No podemos decir lo mismo de los aztecas o los incas.

Es verdad que hay reductos culturales y antropológicos directamente descendientes de los aztecas. En la Sierra Norte del Estado de Puebla, aún se encuentran varios pueblos en los que el náhuatl sigue vivo, y donde el mestizaje apenas y ha hecho mella en la población.

Sus habitantes descienden de guerreros aztecas enviados a la región para mantener a raya al enemigo totonaca. Durante y después de la conquista, quedaron aislados, y en cierta forma, olvidados.

El caso de los mayas es muy diferente. En toda la península de Yucatán, y en Guatemala, la cultura maya es parte integral de la civilización actual. Conozco bien Mérida, Cancún y la Riviera Maya, y en todos esos sitios es común escuchar a gente hablando en maya.  

No sólo es el idioma. Muchas costumbres mayas como la música, la gastronomía y la vestimenta están tan generalizadas que se podría pensar que se deben al México moderno.

Los mayas

La caída de los mayas

Contrario a lo que se pueda pensar, los españoles nada tuvieron que ver con la caída del Imperio Maya. Si una entidad política podría haberse considerado como tal en el mundo maya, desapareció siglos antes de la Conquista.

Como ya he explicado en Ciencia Histórica, y como una investigación acaba de confirmar, la hegemonía maya desapareció por causas medioambientales. La sequía obligó a la población a abandonar las grandes ciudades.Pedro de Alvarado

Aquellos sobrevivientes, se establecieron en pequeñas poblaciones a lo largo de toda la península y Centroamérica. Muchos quedaron aislados por la densa vegetación. La autosuficiencia alimenticia les permitió dicho aislamiento.

Los mayas no desaparecieron, se desperdigaron en asentamientos en los que había recursos suficientes para poblaciones más reducidas. El éxodo, casualmente, permitió que sobrevivieran a la conquista española.

En 1521, Pedro de Alvarado fue enviado por Hernán Cortés a conquistar lo que quedaba de los mayas. Entre ese año y 1546, varias ciudades importantes cayeron. No obstante, la última ciudad importante, Nolpetén, no fue conquistada sino hasta 1697.

Guerra de las Castas

Un mejor ejemplo de la subsistencia maya es la mal llamada “Guerra de las Castas”. En realidad no se trató de un conflicto entre diferentes clases sociales, sino entre los indígenas y los españoles, mestizos, criollos e incluso indígenas integrados.

Es tan importante este periodo que lo analizaremos más tarde en otro artículo. Sin embargo, es digno mencionarlo cuando muestra que los europeos, y luego los mexicanos, nunca lograron destruir a los mayas completamente.

Guerra de las castas

Todo se inició cuando un grupo de caciques mayas comenzaron un movimiento para lograr la igualdad de derechos de los mayas. Hasta mediados del siglo XIX, los indígenas no eran considerados ciudadanos mexicanos.

Aún se les explotaba en las haciendas: aún se les mantenía en un estado de semi-esclavitud. Como cualquier otro pueblo explotado, los mayas dijeron “basta”. Varias ciudades mayas comenzaron a organizarse.

Entonces, en 1847, los planes de los caciques llegaron a los oídos del Gobernador de Yucatán, Santiago Méndez. Este intentó desactivar la rebelión antes de que estallara, pero la captura y ahorcamiento de Manuel Antonio Ay, caudillo de Chichimilá, tuvo el efecto contrario.

La rebelión duró más de medio siglo, hasta 1901, cuando la ciudad de Bacalar fue conquistada por el Ejército Mexicano. Pero los mayas no fueron aniquilados, sino que escaparon y fundaron nuevas aldeas, donde continuaron, y continúan.

Los mayas viven

En la actualidad, se calcula que existen alrededor de cinco millones de mayas. La mayoría vive en Guatemala y la Península de Yucatán, pero también existen grandes núcleos en los estados de Chiapas y Tabasco, en México, así como en Belice, Honduras y El Salvador.

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La supervivencia no ha sido fácil para los mayas. Además de las citadas guerras, en los últimos 500 años han sufrido persecución y muerte. En las últimas décadas del siglo XX, en Guatemala, grupos armados políticos aniquilaron a decenas de miles de indígenas.

También es verdad que los mayas han tenido que adaptarse culturalmente. Su religión ha cambiado poco, pero ha añadido elementos cristianos a sus rituales. La mayoría es educada en escuelas mexicanas, aunque ahora se les permite estudiar en su propia lengua.

Mujeres mayas

Los mayas aún conservan su lengua (23 dialectos), pero se han visto forzados a aprender el castellano para poder comerciar. En ciudades como Mérida, Guatemala y Chetumal, y más aún en las poblaciones más pequeñas, es común escuchar el maya.

Buena parte de los mayas se ha integrado en la sociedad actual. Aún así, otros muchos viven en aldeas o pueblos. Viven en casas muy similares a alas de sus ancestros precolombinos, cultivan los mismos alimentos, frijol y maíz.

Los mayas no desaparecieron

Si la cultura maya aún existe, es porque antes de la llegada de los españoles, el Imperio Maya ya había desaparecido. La falta de un poder central, dificultó la tarea de colonización. Los españoles, en inferioridad numérica, no pudieron destruir por completo una cultura desperdigada en miles de kilómetros cuadrados de jungla.

Algo parecido sucedió a los romanos en Germania. Los “bárbaros” no respondían a un poder central, por lo que era necesario conquistar una a una a cada tribu. Las rebeliones eran constantes, el terreno difícil. Germania fue el “Vietnam de Roma”.

Por otra parte, si el Imperio Azteca fue derrotado y conquistado por un número reducido de conquistadores, fue porque era un ente político centralizado. Capturando la capital, su centro de poder, el resto del imperio cayó.

Para cualquier visitante extranjero en México y Centroamérica, puede sorprender el hecho de que los mayas aún existan y prosperen. Pero es una sorpresa grata. Poder conocer a los descendientes de uno de los más grandes imperios y sus costumbres, en directo, no se repite en muchos países.

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